21 septiembre 2011

ENTREVISTA: VICTORIA RODRÍGUEZ HABLA DE TODO

Victoria Rodríguez como nunca: reflexiona con calidez y sinceridad sobre su momento profesional, expresa su visión sobre el rating, la competencia y el giro que le dio Luis Alberto Carballo a su programa, cuenta el mal momento que vivió con Ricky Martin, recuerda el desafío que le implicó pasarse al rubio para Un Tranvía llamado Deseo, opina sobre sus detractores y hasta se anima a responder sobre los comentarios de Claudia Fernández y lo que ocurrió en los Premios Iris. Los desafíos, las aspiraciones, y la visión sobre la televisión de la indiscutida diva del medio. Agradecemos profundamente a Victoria por la disposición absoluta para hablar de todos los temas en una entrevista muy grata de hacer.

"Cuando empezó Esta Boca es Mía tenía miedo, pensé que me mandaban al muere"



-¿Cómo definirías el momento profesional por el que estás pasando?


-Creo que es un muy buen momento, referido no solamente a lo que es la televisión sino que también me refiero a cómo se me abrió una puerta maravillosa para hacer teatro, que parece un sueño y que todavía no puedo creer ser convocada por los directores por los que soy convocada. No me cambia mucho cuando algún crítico deja entrever que no tengo estudios ni academia, si esto fuese una meritocracia definitivamente no debería estar ahí.


-¿Dudaste algo cuando te lo ofrecieron?


-Lo dudé porque ya tenía un trabajo hecho a mucho pulmón lleno de aciertos y errores pero que de alguna manera había llegado a ocupar un lugar en los medios de comunicación que es de lo que vivo, y cualquier cosa paralela que vos emprendés cuando ya tenés una trayectoria hecha, siempre es ponerla en jaque: “si me va horrible, entierro todo lo que hice hasta ahora”, porque es muy difícil de separar, y más cuando son dos cosas que tienen que ver con el público… Y me la jugué. Creo que en mi vida puedo tener muchos defectos pero una virtud es que no me paralizo con el miedo ni con las dudas y voy para adelante… Creo que el teatro me perdona la falta de estudio y preparación, que es fundamental obviamente, porque aparecen las ganas, la garra… Y además está la otra parte, yo no soy tonta y sé que una figura mediática también convoca y vende entradas…

-¿Cuál es tu próximo proyecto sobre el escenario?


-Tuve que decir que no a tres ya para este año, además de las dos que ya hice. Son tres grandes directores con los que me hubiera encantado trabajar, y tuve que decirles que no a otros dos grandes directores para el año que viene. Tengo ya un proyecto sí confirmado con Roberto Jones para el segundo semestre del año que viene.

-¿De qué se trata?


-Tengo ganas de reírme un poco ahora, lloré mucho todo el año… Es una comedia, hasta ahí te puedo decir…

-Un Tranvía llamado Deseo te obligó a hacer un cambio muy fuerte en tu imagen como fue teñirte de rubio, ¿cómo conviviste con eso?

-¡Fue un horror! Me hubiera teñido de verde si hubiese sido necesario porque no podía creer que me ofrecieran ese papel, así que mil veces sí, hago lo que haya que hacer… Era un cambio fuerte en la imagen y convengamos que no me pega ni con nada… ¡No soportaba verme rubia! Solo me soportaba en el escenario, pero porque no era yo, era mi personaje… No había quién no me dijera “por favor sacate ese rubio…”. Te confieso que en la última función, once y media de la noche, me fui derecho para la peluquería, que me la abrieron especialmente para mí porque no podía despertarme una mañana más siendo rubia, no lo podía soportar… Igual es una minucia al lado de todos los otros desafíos que me implicó este papel…

-Te vimos en el encuentro con Ricky Martin, ¿cómo estuvo?

-No estuvo tan bueno… Yo había tenido la suerte de hacerle una entrevista a Ricky Martin hace unos años en el Conrad en otro contexto, y había sido un placer. Él estaba súper relajado, sin presiones de horarios… La verdad es que no tengo por qué disimularlo, está bien contarlo porque forma parte del oficio de los que hacemos este trabajo… Lo que finalmente iba a ser una nota de treinta o cuarenta minutos para hablar de la vida de Ricky Martin que era lo que a mí me parecía fascinante, dos minutos antes de arrancar la nota sus representantes empezaron con “peros”: “mirá, van a ser diez minutos, máximo quince, de esto no quiere hablar, no le interesa, no le interesa, solo quiere hablar de su fundación y del show”. Caramba, entonces eso de entrevistar al hombre, ¿dónde me queda? Porque no tengo ni tiempo, ni él tiene ganas, entonces ahí está la cintura que vos tengas para poder cambiar algo de eso… Ahí logré veinte minutos de entrevista y poder abordar algo más que solo la fundación y el show que fueron los temas con los que empecé. Esa es la verdad, no fue una nota que antes de arrancar estuviera todo planteado como “vamos a hacer esto y disfrutémoslo”. Arranqué muy estresada y después transcurrió con más naturalidad por mi oficio y la calidez de él, pero mientras terminaba la nota estaban a los gestos atrás de “ya está, ya está”…

-Me imagino el momento incómodo para vos…

-De reojo ves toda esa situación, pero forma parte del oficio. Venía con la experiencia de haberlo entrevistado antes y saber que era un divino entonces apostaba a eso, a que los managers hicieran su jueguito pero que con él, el tiempo corriera de otra forma, y un poco se logró, pero era eso: A Ricky Martin no le interesaba una entrevista para que los uruguayos conociéramos más de él, le interesaba una mini nota para promocionar su show. Esa es la gran diferencia entre lo que me hubiera gustado hacer y lo que se logró al final.


-¿Te gustaría hacer un ciclo de entrevistas de estas características?


-Sí, totalmente. Si me pongo a pensar tengo una lista de varias entrevistas hechas esporádicamente, no para un ciclo en concreto… Cuando uno se plantea entrevistar a grandes personalidades del mundo, el gran muro es: “sí, ¿para qué medio es?, ¿de dónde?, ¿Uruguay?” No es para CNN…

-¿Qué significa Esta Boca es Mía en tu vida?


-Son muchos desafíos: estar informada, tener que leer, que buscarle la vuelta, ponerle creatividad a ver cómo hago el abordaje de este tema que a veces puede ser muy aburrido y muy serio o muy banal y trivial, entonces todo tiene su encanto y su manera de ver lo atractivo y dinámico si sabés hacerlo. A veces lo logro y a veces quedo en el camino, pero el desafío me atrae muchísimo.

-Hay temas que son más difíciles de remar, se notó esa situación cuando se habló sobre el tránsito lento el otro día…

-Eso fue insólito…. Yo no podía creer lo que me estaba pasando. Mirá que a esta altura me han caído temas que decís “¿cómo hago para llevar una hora de programa sobre esto?”, pero al lado del tránsito lento todo es una pavada… Eso fue todo un negocio, a nadie le quedó duda y tampoco se ocultó, y eso me gustó porque muchas veces se esconden arreglos comerciales, pero acá fue claro que era un chivo del producto que no sé ni cuál era… Estaban las chicas que me daban el yogurt de Conaprole y yo pensaba “la verdad que me las merezco porque para estar moderando una hora un panel sobre el tránsito lento hay que tener cojones…”.

-Esta Boca es Mía también te exigió o permitió un cambio de perfil en tu carrera, ¿cómo lo analizás a la distancia ese cambio?

-Hacía rato que el perfil de comunicadora que había desarrollado en Teledoce no coincidía con mi momento en la vida. Estaba con otras prioridades, otros intereses… Una vez que construís una carrera, se supone que sea razonable que haya cambios, pero el proceso de esos cambios no depende de uno como comunicador, depende de la empresa, de los intereses de la empresa, de los intereses del público que consume, no te formas solo a tu propia voluntad. Hubo entonces un cambio muy brusco que fue A Conciencia, pero que si no hubiera sido por A Conciencia, tal vez no hubiera podido hacer Esta Boca es Mía con la credibilidad que tuve después… Por ahí fue necesario ese rompimiento brusco.


-En aquel momento hacía mucho ruido tu imagen en ese programa…

-Hacía mucho ruido. Esto lo sabe cualquiera que tenga algo de exposición pública: El público básicamente se divide en un 25% que te ama y hagas lo que hagas le parece maravilloso, ese 25% hace rato perdió la objetividad pero decidió quererte y apoyarte en cuanto emprendimiento tengas, por suerte porque está bueno que te mimen un poco. Después hay otro 25% que también perdió absoluta objetividad pero para el otro lado: hagas lo que hagas le va a parecer un horror porque hay un rechazo hasta de piel, hay una cuestión que ni siquiera lo pueden traducir en palabras, es simplemente “no la soporto, no la puedo ver”. Después hay un 50% en el medio, más razonable, más objetivo, y es capáz de hacer un análisis de tu trabajo… Mientras uno logre sumar a tu 25% incondicional, ese 50% de público objetivo, estás hecho y tenés trabajo… Nunca pretendas luchar contra ese 25% que jamás te votaría, de ese olvidate. Aparte es válido que haya gente que no le guste tu trabajo, y punto.

-¿Sos de prestar atención a esa clase de críticas?


-Es muy difícil que esa gente te hable cara a cara, no se te acerca a decirte todo lo que piensa… Algo leés por internet en blogs, y a veces en algún punto puede dolerte, pero es tanta la agresividad con la que escribe esa gente, la carga de frustración personal, que termina dándote más lástima que otra cosa. Porque criticarte es una cosa, y es válido y necesario, pero la crítica constructiva, cuando viene desde un mambo muy destructivo ahí te das cuenta que lo que está haciendo esa persona no tiene que ver contigo, tiene que ver con ellos y sus propios problemas.

-¿Qué creés que le aportó Esta Boca es Mía a la televisión?

-Un espacio importante donde se puede reflexionar sobre temas que tienen que ver con la sociedad en la que vivimos… Invita a pensar, a decir cosas, a poner temas sobre la mesa, me parece que eso es lo que está bueno. Yo creo mucho en el rol social de la comunicación, en cumplir con algún fin que sume y construya, y estoy segura que muchos comunicadores también, solo que no siempre hay espacio para hacer el programa que uno quisiera o porque al público está en una onda que le gustan otras cosas o porque la empresa que te contrató quiere vender otra cosa.

-Fue una apuesta importante aquel año porque no se veían producciones diarias nacionales en la tarde…

-Fue una apuesta muy importante. Yo pensé “me mandan al muere, un programa a la tarde…“ Tenía miedo, y el canal lo mismo, apostar a un programa de producción nacional a la tarde, había muchos riesgos… Y fue maravilloso, fue un alivio enorme cuando vimos que si se consumían telenovelas era porque no había otra cosa para ver…

-¿Estás conforme con el horario o te gustaría tener un lugar más cerca del noticiero?

-Si me preguntás, por ahí me gustaría que el formato de Esta Boca es Mía, después de haber hecho todo ese training todo este tiempo estuviera en un horario más a la noche dos veces por semana, más largo para poder profundizar un poco más los temas, y solo con temas que realmente convoquen un interés mayoritario.

-Arrancaron con números sin precedentes para el horario…


-Arrancamos con números de horario central, fue increíble.


-¿Por qué pensás que se desinfló el rating con el correr de los años?


-Porque como todo, primero es la novedad, el ver cómo funciona, qué expectativas tenías, y después se da la fidelización, se queda la gente que realmente le interesa el producto. Además es un horario que no es fácil.


-¿Sos de preocuparte por el rating?


-No me quedo mucho con eso… Tuve mi época de seguir los ratings y después me di cuenta que no entendía nada. Había días que decía “este programa mató” y después no tenía buen rating, y después había programas que decía “esto debe haber salido medio bodrio” y teníamos un rating maravilloso… Si yo te digo que el programa que tuvo más rating de todo el ciclo fue sobre Artigas…

-¿Y sos de intentar mantenerte al tanto de lo que ocurre en la competencia?


-Estoy al tanto de todo el vuelco que hizo Carballo en su programa, que antes ni asomaba y ahora es una competencia importantísima. Entiendo que forma parte de las tendencias del mercado, que estamos en un momento en que evidentemente en lo de Forlán y Zaira Nara se hizo mucha observación del movimiento farandulero, y la gente quiere ver eso y hay que respetarlo.

-¿A vos te gusta?


-No, la verdad que no. Me gusta mucho cómo trabaja Natalie Yoffe, me gusta mucho, pero yo no podría trabajar en un programa diario de farándula, me vuelvo loca, no podría…

-¿Pero los consumís?

-Debo haber tenido mis momentos “tinellescos” pero hace rato que no… Soy chusma como cualquiera pero no sigo esos programas, no tengo tiempo, tengo otras cosas para hacer. Además, me desespera cómo algunas personas se exponen tanto y se vuelven tan vulnerables y tan manipulables a lo que es esa picadora de carne.

-Carballo llegó a poner al aire el rating minuto a minuto para mostrar cómo le ganaba a la competencia, ¿qué te pareció?

-Me lo comentaron… ¡De poco hombre! ¿Por qué no lo puso cuando arrancaron que no marcaba ni un punto? Eso es de poco hombre… No, es un chiste, me parece que es un juego que es divertido pero… Dime de qué te jactas y te diré cuáles son tus debilidades.

-¿Los programas de archivo los mirás?


-Si puedo sí…

-Sos una de las principales víctimas de Bendita Tv, ¿cómo tomás esas cosas?

-Es todo parte del juego de “divertirse a costa de…”, pero aparte honestamente nunca me sentí insultada. No importa tanto lo que te dicen sino cómo vos te lo tomás, y no importa tanto qué te dicen sino quién te lo dice…


-A vos muchas veces te lo dice Claudia Fernández al margen de los informes que emite el programa… ¿Cómo recibís esos comentarios?

-Honestamente yo no estoy al tanto.

-En los Premios Iris justamente cuando subió a recibir su premio agradeció que no estuvieras vos para cortarle el discurso…

-Yo creo que cuando alguien es malo o dice cosas feas de otra persona, es porque en algún momento se sintió mal, en algún momento se sintió herida, nadie es malo porque sí. Cuando alguien realmente es agresivo con alguien y le da palo, es porque algo pasó que le dolió, entonces vos te defendés de esa forma o te sale de esa forma. El gran problema frente a tu pregunta es que yo no tengo ningún registro de haberle hecho nada, entonces no puedo contestarte…


-Uno lo ve de afuera y piensa “acá pasó algo…”.


-Evidentemente algo le debe haber dolido.


-En el caso de los Iris, ¿los estabas mirando en ese momento?


-Sí por supuesto que sí.

-¿Qué fue lo que pensaste ahí?

-Nada porque más allá de todo, si te guiás por las cosas que ella ha dicho de mí, ni se merece que yo diga algo de ella. Lo veo de afuera y veo dos mujeres laburantes que van para adelante, que hemos pagado un precio por el laburo que tenemos... Aparte hacemos cosas bien diferentes y hay lugar para las dos. Lamento que algo le haya dolido y que eso la lleve a quedar tan en evidencia, porque es lo que está pasando, está quedando ella en evidencia de un problema de ella.


-¿Te dan ganas de contestarle alguna vez?


-Jamás. Prefiero toda la vida cruzarme en un café y preguntarle “¿qué pasó?”

-¿Lo harías si te la cruzaras?


-Sí, lo que nunca haría porque no va con mis principios es usar un medio de comunicación para hacerle daño a alguien, eso no.


-En relación a los Iris, ¿te arrepentiste de no ir?

-Escribí en mi facebook y me remito a eso, palabras más ni palabras menos. Creo que en aquel momento quedó bien clara mi intencionalidad.

-¿Hablaste con alguna autoridad del canal sobre el tema?


-Con nadie.


-¿Y con la gente de Sábado Show?


-Sí, hablé con Bardesio (editor de Sábado Show) sobre la situación en la que yo estaba, que no dependía de nosotros, y no había mucho más para decir, lo tenían que resolver las empresas.

-¿Te gustaría volver a conducirlos?

-Claro que sí, pero no sé qué va a pasar con los Iris y el canal.

-¿Pensás que esa determinación pudo haber influido en la decisión de los ganadores?

-Supongo que sí. No deja de ser una ceremonia que adquirió vuelo televisivo y claro que también importa eso, está complicado dejar el podio vacío…

-¿Qué te pasó cuando viste que te ganó Claudia Fernández?


-Yo no tengo ninguna duda de que Claudia Fernández no puede hacer lo que yo hago, como yo tampoco puedo hacer lo que hace ella. Son cosas distintas. A veces en lo que fallan los premios es en cómo arman las ternas, a veces creo que hacen competir peras con limones. Creo que lo que hace Claudia Fernández al conducir Bendita Tv requiere una chispa determinada y está muy bien, pero no tiene nada que ver con la conducción de un programa en vivo diario moderando todos los temas habidos y por haber.


-¿Te queda alguna asignatura pendiente como lo fue el teatro en su momento?


-Sí, el cine. Me gusta mucho visualizar mis sueños y metas, esa es un poco la explicación de por qué he tenido suerte en el trabajo. Creo mucho en la actitud positiva frente a los deseos. No solo la actitud, matarte por ellos, trabajar, prepararte, todo junto… Pero creo que las energías tienen mucho que ver.

-¿Tuviste algún proyecto concreto de cine?

-Es un sueño nomás. Sin embargo, este año tuve que decir que no a un papel para una producción de Italia, que me hubiera encantado pero llegado este momento del año yo ya resolví que tengo que bajar un cambio para estar con mi familia.

-¿Estás en pareja?


-No, cuando digo pareja me refiero a mis hijos. Es el equilibrio que tiene que encontrar cualquier mujer profesional de estos tiempos, en algún momento tenés que bajar un cambio si está entre tus prioridades mantener el orden emocional de tu núcleo familiar.


-Para cerrar, ¿por qué pensás que Juan Herrera te eligió como “la mujer del año”?

-Es que no pienso que lo pueda ser… Fue una cosa caprichosísima. Por supuesto que agradezco a Juan Herrera. Que se haya destacado el hecho de mi pasaje por el teatro está bien, lo admito, está bueno, pero de ahí a ser la elegida entre todas las mujeres como mujer del año…

-¿Vos por qué motivo te darías un premio?

-No me lo daría por medir los resultados del trabajo ni en la tele ni en el teatro, me lo daría por la forma en la que me paré ante los desafíos que me planteó la vida este año, algo mucho más personal y no cuantificable.

24 comentarios:

Gustavo Gilardi dijo...

Una vez más debo felicitarte por el buen sitio que tienes, me encanto la entrevista, descubrí a otra Victoria, a esa persona que esta detrás del personaje, la considero una de las divas de la televisión, no se si será para tanto pero es alguien que tiene un lugar ganado. Soy parte del 50%, ese que a veces la odio y otras la ama, me encanta como mujer, es simplemente única.

Mencho dijo...

Bien x la nota.

Marcelo dijo...

¿Se olvido de cuando te echo flit aquella vez o te dio palo igual en donde habla de los blogs? Je, je.

Diego dijo...

Esta mujer encima es mentirosa. Primero es bastante prejuicio y de una inteligencia muy reducida calificar o encuadrar a alguien por como viste, y segundo todos escuchamos cuando en una entrevista para el programa de Menache le dijo a Claudia Fernández "gato" por como vestía. No sólo fue un comentario ordinario, bajo, de mal educada y conventillera, sino que calló arrastrada por la envidia más baja, con un prejuicio tipico de gente sin demasiada cultura ni inteligencia, ante la sorpresa de Menache, que esa si es otra cosa. Ahora resulta que no recuerda haberle hecho nada a la otra, que rostro de piedra, que falsa. Eso ya no es de mentirosa, ya verdadera es de mala gente. Para colmo habla de su programa al estilo Show de Cristina, donde banaliza los temas más serios con su panel de bizarros en procura de tener un poco más de rating, gracias seguramente a un sector de la población que precisamente ha de ser del que desprecia, porque caer en ver eso es tener nula cultura.
Y ni hablemos cada vez que hace una entrevista se queda a medio camino, le pasó hace unos años a Serrat, donde el catalán de tanta estupidez que le preguntaba terminó tomandole el pelo, media entrevista, para sortear el aburrimiento y el fastidio que le provocó en la primera parte de la entrevista. Y el otro día hizo una pobrícima entrevista a Ricky Martin, el canal 12 sobre valora a esta mujer, darle entrevistas a esta mujer de grandes figuras o personajes de interés es un desperdicio, arruinar la nota, verdaderamente, y obtener la nada misma. Pésima entrevistadora, una conductora que la comió el personaje y humanamente por las declaraciones, mentiras y soberbia bastante pobre. Esta entrevista la pinta de cuerpo entero, como cada vez que abre la boca. Lamentable esta mujer, profesional, y lo que es peor humanamente

Christian dijo...

Que mujer más insoportable por favor, no sirve para nada y tiene pretenciones de gran señora, mejor ni hablemos, y que se dedique a una sola cosa, porque desempeñarse mal en todas es de mediocres, pero q podemos esperar de Rodriguez.

Anónimo dijo...

Lamentable lo de esta mujer...
bueno es como todo el canal 12 pura mentira y actuacion por eso es el canal y sus seguidores quienes con cero neurona le dan rating.....

Anónimo dijo...

Victoria Rodriguez es lo mejor que tenemos.Se destaca en television y en teatro llego a ganar un Florencio.Todo lo que hace lo hace bien .La nombraron La mujer del año ¿Qué les pasa? Hagan criticas constructivas!!!!!!! Puede no gustarles ,pero no ese ensañamiento.......

Raul dijo...

Hay un grupito que escribe en todos los blogg, con una vehemencia para denostar a Victoria Rodriguez,que debe ser vecinos y amigos de alguna persona que realmente no quiere a Victoria.
Lastima!!!!!!Hablar sin conocimiento y con tanta agresion.
Estoy de acuerdo con el comentario anterior

Anónimo dijo...

Raul tenés mucha razón. Al banana que dijo lo que Victoria supuestamente le dijo a la Fernández, no se que se impresiona. Es más se lo dijo suavemente porque en realidad esa no solo es gato, también es puta de mierda e hija de puta. Vamos a ver las cosas como son. Se que no me debo expresar de esta manera pero siempre los mismos bananas criticando sin ton ni son, así está el país, lleno de reos que siguen a la reina del reaje, CLAUDIA FERNÁNDEZ!!

Anónimo dijo...

Esta mujer es repugnante.

Anónimo dijo...

Victoria Rodriguez, es una pariodista excelente,tanto en español como en ingles Se acuerdan la que le hizo a Laura Bush?
Que ignorantes y poco creibles son las criticas que le hacen algunos..........

Anónimo dijo...

LAURA BUSH TUBO MUCHA RAZON AL QUEJARCE ANTE EL EMBAJADOR.

Anónimo dijo...

Por eso le mandó una foto y una carta de agradecimiento personal a Victoria Rodriguez felicitandola por su entrevista
El Anonimo esta muy poco enterado-Tiene una gran aversion a la excelente periodista
Por favor !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!que desconocimiento tiene de VR

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
TELEMEDIOS dijo...

Aflojen porque no hay muchas ganas de censurar comentarios...

Anónimo dijo...

Claro tenemos que tener un pensamiento acorde con el blog,para que publiquen nuestros comentarios,típico del periodísmo de farandulaje.

telemedios dijo...

Para nada, no soy de borrar ninguno, lo que pido es no sobrepasar los límites del respeto. Eso nomás.

Anónimo dijo...

Y para ti ¿Qué significa sobrepasar los límites del respeto?
A mi en ningun momento me pareció haber agraviado a nadie personalmente,y sino señalame cual es el comentario en donde se le falta el respeto a alguien por parte de los visitantes del blog.

telemedios dijo...

Decir que es repugnante es faltar el respeto.

Damian dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Me causa gracia los aires de señora que tiene esta mujer y sus "seguidores". Mientras Rodríguez insultó a Fernández y los seguidores tienen el mismo nivel, Fernández se lo devolvió pero con altura, la "castigó" sin insultar, pasa lo mismo con las seguidores de una y de otra, queda claro quienes son las y los groseros, y quienes demuestran mayor y menor educación a la hora de dirigirse al prójimo.

Anónimo dijo...

¿Fernández con altura? jajajajaja!! Es como decir que Fernández es virgen pero todos sabemos que se acostó con medio Uruguay.

eli dijo...

Hola encontre esta nota de casualidad y la verdad que me gusto,con respecto al problema que tiene con Claudia Fernandez ella la trato de "gato" y eso le cayo mal,si es o no es, es un tema de ella Victoria no tuvo por que decirlo para mi estuvo mal y tambien me pasa lo mismo como mucha gente hay veces que la banco y veces que no la puedo ni ver a Victoria pero reconozco que es buena conductora (siempre y cuando no opina de mas)yo nunca la vi pero me han dicho que es buena actriz tambien.

Walter dijo...

Es in soportable esta mujer, los aires que se da, y es una negrita terraja que se mantiene en televisión por la gente con la que se acuesta, por lo menos podría bajar los humos y aprender a conducir